Testimonios

“Literalmente sentí como si me quitaran un peso de encima al final de la Constelación.”
— Nathalie C.

“Solo una semana después de la constelación, recibimos la aprobación del contrato que llevábamos un buen tiempo esperando.”
— Roberto F.

“Recomiendo mucho las constelaciones con Claudia. Tiene una energía hermosa con la que te sostiene con seguridad y calma durante el desarrollo de la terapia. Noté cambios favorables en mi vida después de haber constelado con ella.”
— Alba M.

“Agradezco profundamente a Claudia por acompañarme en este proceso de crecimiento y transformación. Las sesiones de constelaciones fueron un espacio de apertura y sanación, que me permitieron ver con claridad aquello en que necesito enfocarme y cómo integrar, desde la conciencia y el amor, mi camino hacia adelante . Fue una experiencia muy significativa que marcó un antes y un después en mi proceso personal.”
— Cristina M.

“He tenido un par de constelaciones con Claudia. La primera fue antes de mi cirugía de manga gástrica, ya que quería prepararme a mí misma y a mi cuerpo de la mejor manera posible, porque la recuperación después de este tipo de cirugía depende significativamente de la persona. Luego hice otra constelación después de la cirugía porque quería que mi subconsciente y mi cuerpo supieran que comer en exceso y recurrir a la comida chatarra ya no era lo que necesitaba ni lo que quería.

Mi recuperación ha sido excelente en todos los sentidos, incluyendo la tolerancia a los alimentos y los tipos y cantidades de comida que puedo comer (considerando el nuevo tamaño de mi estómago). Tampoco experimenté pérdida de cabello (tomé todos los medicamentos, pero como dije, que eso funcione o no depende de la persona).

Ahora, a un par de meses después de la cirugía, puedo decir que funcionó, junto con toda la otra terapia que he hecho. He pasado por momentos difíciles en el trabajo últimamente, probablemente los peores en mucho tiempo, y no he recurrido a la comida para lidiar con emociones negativas o frustración, lo cual es algo nuevo para mí, al menos de lo que soy consciente. Antes pensaba: “tuve una reunión muy difícil, me merezco un chocolate” o “no puedo con esto ahora”, e iba a buscar algo para comer solo para hacer una pausa y despejarme. Incluso cuando las cosas iban bien, pensaba “tuve una muy buena reunión, me merezco un helado”. Tuve incontables momentos así, pero ahora soy mucho más consciente de ello. Me calmo, respiro y sigo adelante. En el peor de los casos, tomo un tecito relajante. Estoy muy orgullosa de mí misma en ese sentido, y también lo están mi psicóloga y mi psiquiatra.

En general, mi experiencia fue muy buena. Es cierto que también he hecho mucha terapia, pero también es cierto que es la primera vez que he podido dejar de usar la comida como mecanismo de para afrontar todo. Así que, si me preguntas, las constelaciones realmente ayudan, mucho. No es un milagro, pero sí un gran impulso en todo el proceso de sanación.”
— Fabiola M.